En el mundo empresarial actual, el inglés se ha convertido en una moneda de cambio tan valiosa como la experiencia o el precio competitivo. No se trata solo de “hablar otro idioma”, sino de acceder a mercados, clientes y oportunidades que de otra forma quedarían fuera de alcance.
Los países con mayor dominio del inglés generan un PIB per cápita hasta un 30 % más alto que aquellos con niveles bajos. En América Latina, las empresas que han invertido en formación en inglés para sus colaboradores reportan incrementos en su facturación internacional y mejoras en su reputación como empleador.
La internacionalización no siempre empieza con abrir oficinas en otro país. Muchas veces la puerta se abre con una videollamada bien gestionada en inglés, un contrato revisado sin intermediarios o una presentación que transmite valor con seguridad.
Este artículo es una guía práctica e inspiradora para que tu equipo esté listo para trabajar con clientes globales, con recomendaciones accionables, errores comunes a evitar y un enfoque claro: usar el inglés como herramienta estratégica de internacionalización.
¿Por qué el inglés es la llave de la internacionalización?
Cuando hablamos de crecer fuera de las fronteras, lo primero que suele venir a la mente es el producto o servicio que vamos a ofrecer. Pero incluso el mejor producto puede perder una oportunidad si no logra comunicar su valor en el idioma correcto. El inglés no solo conecta culturas, sino que reduce fricciones en las negociaciones y acelera la toma de decisiones.
En un contexto donde cada minuto cuenta y las oportunidades son globales, no contar con el dominio del inglés es como tener una puerta de acceso al mercado… pero sin la llave.
Las cifras son contundentes:
- Según Harvard Business Review, el 70 % de las interacciones comerciales internacionales se realizan en inglés, incluso entre empresas de países no angloparlantes.
- Un estudio de LinkedIn Business Solutions revela que el 80 % de las convocatorias internacionales para programas de innovación, licitaciones o alianzas estratégicas se publican exclusivamente en inglés.
- De acuerdo con Cambridge English, el 95 % de las empresas globales considera el dominio del inglés como requisito indispensable para roles estratégicos.
Pero no todos los “inglés” son iguales:
- Inglés conversacional: útil para socializar y establecer confianza inicial, pero insuficiente para negociaciones complejas.
- Inglés de negocios: incluye vocabulario y expresiones propias de reuniones, presentaciones y contratos.
- Inglés técnico: específico para cada sector (logística, derecho, finanzas, desarrollo de software), imprescindible para roles especializados.
Invertir en desarrollar estos niveles no solo mejora la capacidad de tu empresa para competir, sino que también impacta en la retención de talento y en el atractivo de tu marca empleadora. En encuestas de SHRM, los programas de capacitación en idiomas figuran como uno de los beneficios más valorados dentro de los planes de bienestar laboral.
Paso a paso para preparar a tu equipo para trabajar con clientes globales
Saber que el inglés es importante es solo el primer paso; el verdadero reto es convertir ese conocimiento en un plan de acción concreto. La capacitación debe ir más allá de cursos aislados y responder a las necesidades reales de la empresa, los objetivos de cada área y el tipo de interacciones que tendrá el equipo con clientes globales.
Este camino no se recorre de un día para otro, pero sí puede planificarse de forma estratégica para que cada avance tenga un impacto medible.
Paso 1: Medir el nivel actual
Antes de invertir en formación, es fundamental saber desde dónde partes.
- Realiza una prueba de inglés individual para identificar el nivel (A1, B1, B2, C1) de cada colaborador.
- Usa herramientas como un autodiagnóstico organizacional de inglés, que permita evaluar capacidades a nivel empresa y no solo individual.
Paso 2: Definir objetivos claros
El inglés para un área de ventas no es el mismo que para un equipo de logística. Establece objetivos como:
- Negociar contratos internacionales.
- Dar soporte técnico en inglés.
- Presentar propuestas a clientes de otros países.
Paso 3: Diseñar un plan de formación personalizado
Evita los programas genéricos. Considera:
- Cursos intensivos de inglés para acelerar resultados.
- Clases en línea de inglés para flexibilidad horaria.
- Inglés presencial en ciudades como Bogotá, Ciudad de México o Lima si el equipo prefiere la interacción física.
- Inglés técnico adaptado a áreas como finanzas, derecho o desarrollo.
Paso 4: Entrenar roles clave primero
Prioriza a quienes interactúan directamente con clientes o socios globales:
- Ventas y desarrollo de negocio.
- Servicio al cliente.
- Gestión de proyectos.
Paso 5: Integrar el inglés en la rutina laboral
- Reuniones breves en inglés una vez a la semana.
- Reportes o presentaciones internas en inglés.
- Role play de negociaciones y entrevistas en inglés.
Paso 6: Certificar y medir avances
- Utiliza exámenes reconocidos (Cambridge, TOEIC, IELTS) para validar progreso.
- Define metas de mejora en un período de 6 a 12 meses.
Errores comunes al capacitar a un equipo en inglés y cómo evitarlos
Capacitar a un equipo en inglés implica inversión de tiempo y recursos. Sin embargo, muchas empresas desperdician ese esfuerzo por no planificarlo bien o por no alinear la formación con la estrategia de negocio. Detectar los errores más comunes es clave para no repetirlos y acelerar el retorno de la inversión.
- Invertir sin medir el punto de partida: Sin un diagnóstico inicial, es difícil personalizar el plan y medir el retorno de la inversión.
- Formación genérica que no responde al sector: El inglés de un abogado difiere del inglés para desarrolladores o para logística.
- Ignorar la cultura de comunicación: En entornos angloparlantes, la forma de estructurar mensajes y negociar es tan importante como la gramática.
- No dar seguimiento: La formación debe incluir métricas de progreso y sesiones de retroalimentación.
- Exclusión de roles clave no comerciales: Áreas como operaciones, RR. HH. o finanzas también interactúan con clientes globales.
Casos reales y cifras que inspiran
Los números convencen, pero las historias conectan. Conocer ejemplos de empresas que han recorrido este camino demuestra que es posible y, sobre todo, que vale la pena. Aquí algunos casos que ilustran el impacto de la capacitación en inglés:
- Una startup colombiana de software logró cerrar un contrato de soporte en EE. UU. tras capacitar a su equipo de Customer Success en inglés técnico y cultural. Resultado: reducción del tiempo de onboarding en un 60 % y aumento de la satisfacción del cliente en 25 %.
- Una empresa de logística en México consiguió entrar a licitaciones internacionales al entrenar a su equipo en inglés para logística y presentaciones ejecutivas.
- Un bufete en Lima mejoró su captación de clientes extranjeros al ofrecer inglés jurídico a sus abogados senior y junior.
Estos casos muestran que el inglés no es un “extra” sino un requisito competitivo para entrar y mantenerse en mercados internacionales.
El siguiente paso
Saber qué hacer y cómo hacerlo es solo una parte del camino. La otra es pasar a la acción. La preparación de tu equipo en inglés no se limita a un curso: implica una estrategia que conecte formación, objetivos de negocio y seguimiento continuo.
En un mercado donde las oportunidades internacionales se multiplican, el inglés es la llave que abre la puerta… pero el plan es lo que permite cruzarla.
En nuestro próximo webinar profundizaremos en:
- Cómo identificar oportunidades reales para tu empresa en mercados angloparlantes.
- Estrategias de formación de alto impacto para equipos de distintas áreas.
- Errores críticos que debes evitar al iniciar este camino.
Regístrate aquí y empieza a preparar a tu equipo para trabajar con clientes globales